El dominio es una de las claves para que una página web funcione y tenga éxito. Este te representa, a ti, a tu empresa o a tu marca. Es el acceso a tu contenido, la puerta que muchos visitantes atravesarán para entrar a tu web.

¿Qué es el dominio?

El dominio no es otra cosa que una dirección que dirige a cualquier usuario de Internet a una página web concreta. Por ejemplo, el dominio de esta web es webeconomica.net

Los dominios están formados por dos elementos principales, el nombre y la extensión. El nombre en el caso de esta página es webeconomica y la extensión .net, por lo que cualquier persona que escriba en su navegador esta dirección accederá a esta página.

¿Cómo se registra?

Normalmente, la empresa que te proporciona el hosting o alojamiento web, te da la posibilidad de registrar el dominio con ellos. Esto, es beneficioso por una parte, ya que tienes todos los servicios en el mismo sitio, pero tiene algunas pegas como el precio, normalmente suelen inflarlo. La otra opción es comprarlo en un proveedor especializado y apuntar el dominio a tu hosting. Uno de los registradores de nombres de dominio más populares es Namecheap.

¿Se puede comprar un dominio a otra persona?

Efectivamente, los dominio se pueden transferir. De hecho, existe un mercado bastante amplio dedicado a esta actividad y a través de cualquier proveedor puedes encontrar infinidad de dominios “Premium”, o lo que es lo mismo, dominios que han comprado otras personas o empresas anteriormente con el fin de revenderlos posteriormente a un precio mucho más elevado. Aunque no todo tiene por que ser negocio, existen ocasiones en las que realmente el traspaso del dominio puede ser necesario y no tiene por que ser costoso.

Tipos de dominio

Fundamentalmente, existen 2 tipos de dominio, los de primer nivel geográfico o ccTLD, que son los reservados a los distintos países del mundo (en España el .es) y los de primer nivel genéricos o gTLD, que son los generales y se pueden usar para cualquier fin y en cualquier territorio. En los últimos años, dentro de los genéricos han aparecido una infinidad de extensiones dirigidas a distintos sectores, aunque el más popular sigue siendo el .com

Algunos consejos

  • Elige un dominio corto y sin muchas complicaciones. Esto permitirá a los visitantes recordarlo fácilmente cuando quieran acceder a tu página.
  • Utilizar palabras clave es una buena opción. Aunque esto ya no esté tan valorado como antes por los buscadores, si que sigue teniendo un cierto impacto en el posicionamiento orgánico de tu web. Si quieres utilizar otro nombre comercial, tampoco le des demasiada importancia a este punto, hay otros muchos factores de más peso para posicionar tu página web.
  • Si es un negocio local, puedes incluir el nombre de tu ciudad. Por ejemplo, si tienes una empresa de pintura en Fuengirola, una buena opción sería pintorenfuengirola.net
  • Si lo que buscas es crear marca, es conveniente que registres las extensiones más populares, como la .com, la .net y la .es en el caso de España.

En conclusión, el nombre del dominio que elijas es importante y dependiendo del fin que busques con tu web, una opción u otra puede ser la más conveniente. En nuestra opinión, hoy día, con la aparición de múltiples extensiones, tiene poco sentido hacer un gran desembolso para obtener un dominio registrado, aunque en algunos casos, por cuestiones de imagen mayormente puede ser necesario.